Opinión

Un mecanismo de impunidad para adueñarse de tierras de Juancho

Los últimos resultados económicos agradables para la República Dominicana, en el quehacer de la actividad azucarera, se remontan al primer cuatrienio de la década de los años 70s.

En esos años el país ponía una especial atención en mantener su cuota de azúcar en el Mercado Mundial, ya que este producto era la mayor fuente de divisas.

Tan buenos fueron aquellos tiempos, que algunos de los 300 millonarios que una vez el Dr. Joaquín Balaguer proclamó como producto de sus gobiernos, tienen origen en los fraudes que se dieron en el Consejo Estatal del Azúcar de aquella época.

Recordamos el caso esbozado por unos artículos escritos por el Profesor Bosch entre 1974 y 75, sobre el trasiego de azúcar dominicana hacia Haití; el caso se hizo famoso para la gente de Enriquillo, porque involucraba al pobre Chichí, un humilde chofer de camión del lugar, que fue tomado como chivo expiatorio para tratar de tapar un contrabando de cientos de miles de dólares.

Se refirió Don Juan al caso, en su forma peculiar y descriptiva para que se le entendiera, diciendo que “la hormiguita Chichí, tenía la habilidad de meterse en una pila de azúcar en República Dominicana, cruzar la frontera, y sacudirse en territorio haitiano; hasta lograr producir un déficit en la producción del dulce en el CEA”.

Lo amargo de la caña comenzamos a conocerlo, en las aulas de una escuela dominicana diferente a la que tenemos hoy; en el Over del Dr. Marrero Aristy viviríamos sin visitarlos el infierno de los ingenios; y entenderíamos estos versos de Neruda que leeríamos más tarde: “Si Nueva York, que reluce con el oro, y hay edificios con quinientos bares; aquí dejaré escrito que se hicieron con el sudor de los cañaverales”.

A partir de 1977, Don Juan Bosch comenzó a orientar al pueblo dominicano sobre el futuro de la industria de la caña, que hasta ese momento había sido el principal producto de exportación del país; Bosch sabía aquilatar y valorar los sucesos económicos y políticos internacionales como ningún otro político, por eso advirtió con tiempo lo que sería el futuro de este producto.

Dijo en aquel momento, que los precios del azúcar de caña caerían de manera estrepitosa en los años por venir, porque las industrias dependientes del dulce habían descubierto edulcorantes más baratos y eficaces que aquel usado desde los tiempos coloniales; se refería Don Juan al jarabe de maíz y al azúcar de remolacha.

Esta atinada deducción sobre la baja de la demanda de nuestro dulce, comenzó a verse de inmediato durante los gobiernos del Partido Revolucionario Dominicano; fue tal su reducción, que al final de la década de los 80s, los ingenios que pertenecían al CEA eran cascarones arruinados, llenos de ancianos enfermos y familias hambrientas.

La Ley General de Reforma de la Empresa Pública es la #141-97; bajo su marco se creó la Comisión de Reforma de la Empresa Pública, CREP, la cual fue la responsable de recomendar y negociar la recapitalización de las empresas del sector público, cuyo presidente fue el Dr. Antonio Isa Conde, hoy Ministro de Energía y Minas.

Para el caso específico de los ingenios del Estado, ese proceso nunca tuvo un final; se arrendaron algunos ingenios del conglomerado, pero el CEA ha permanecido como un almacén de botellas o empleados que cobran sin trabajar en todos los gobiernos. Muchos de los directores de esta institución, se han dado a la tarea de negociar las tierras del emporio para beneficio propio.

Tan así es, que son frecuentes los escándalos y hasta los asesinatos provocados por los negocios no santos de los funcionarios de esta entelequia llamada todavía Consejo Estatal del Azúcar.

PROYECTO OSCURO

Lo oscuro de un supuesto proyecto de caña de azúcar, aflora en la administración del Estado del gobierno del presidente Danilo Medina, al echarse la paloma, cuando a ese gobierno solo le quedan tres meses en la conducción de los negocios estatales. El proyecto de marras se enuncia en una supuesta siembra de caña en las tierras del antiguo Instituto Nacional del Algodón.

Se habla de una pretensión del Ingenio Barahona, el cual está operando bajo manos privadas. Todas las empresas capitalistas del mundo, basan sus operaciones de inversión en dos variables principales, costos y beneficios; y a la luz de la objetividad de un negocio, aquí los beneficios nunca alcanzarían los grandes costos.

Suponiendo que logren hipnotizar los parceleros asentados, para un arrendatario de capa perros; el Estado dominicano tendría que cederles las 14,000 tareas del Prodevaj para llevar a cabo el despropósito. Ahora el despropósito no es sembrar caña, veamos.

De las instalaciones del Ingenio en Barahona al proyecto en Juancho, existe una distancia de más o menos 60 kilómetros; ¿Cuántos camiones se necesitarán a diario para mover la caña, que mueven los trenes de los bateyes de Barahona?

¿Cuánto combustible, habría que emplear en las pocas toneladas de caña que se producirían a tan larga distancia del lugar de procesamiento?

Bueno, pero en los costos, quizás estemos equivocados y la idea sea otra; a lo mejor hicieron un estudio de suelo que les dejo saber que la caña producida en esas tierras serían 20 veces más dulces y producirían más y mejor azúcar que todas las islas del Caribe juntas, y se apresten a construir un puerto marítimo de alto calado para el embarque de la caña hacia Barahona.

Bajo estas circunstancias hablar de beneficios es perder el tiempo; hablemos de realidades: El CEA ha sido la institución del Estado más exitosa en transferir bienes que pertenecen al pueblo dominicano a particulares, sin que se hayan dado casos de consecuencias legales.

Existen en el valle de Juancho unas 14 mil tareas de buenas tierras productivas, bajo la tutela de IAD. Una negociación entre el Instituto Agrario Dominicano y el Consejo Estatal del Azúcar, podría facilitar un mecanismo de impunidad para adueñarse de estas tierras.

Los parceleros y habitantes de los pueblos de esta costa, deben comenzar a afilar sus machetes, pues los corruptos acompañantes del Presidente Medina pueden estar pensando hacer con sus tierras, “lo que nunca se ha hecho” y no precisamente sembrar caña.

mxmsanchez45@gmail.com

JPM/of-am

FUENTE: https://almomento.net

Administrador

admin@enews360.com