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Invasiones de tierras aumentan en Nicaragua pese a negociaciones políticas

“Antes había 4.676 manzanas (3.273 hectáreas) tomadas, con esto (negociaciones) se nos subió a 5.171 manzanas (3.620 hectáreas) que no se han devuelto, más bien incrementó la toma de tierras”, dijo el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, Michael Healy.

Mientras Healy brindaba sus declaraciones a los periodistas en Managua, en la playa Maderas, una de las más atractivas del Pacífico de Nicaragua, grupos de hombres armados y encapuchados invadieron varios negocios turísticos, a la vez que expulsaron a sus dueños y clientes, según confirmó la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur).

Según los afectados, la Policía reaccionó al llamado de auxilio pero lo hizo en aparente protección de los encapuchados, tal como ha ocurrido en invasiones de propiedades agropecuarias.

El fenómeno de las invasiones de tierras de productores agropecuarios opositores tomó auge en 2018, en medio de la crisis sociopolítica, cuando cientos de familias afines al Gobierno del presidente Daniel Ortega ocuparon algunas de las fincas agropecuarias más productivas del Pacífico y norte de Nicaragua.

Upanic, el conglomerado más importante de productores agropecuarios de Nicaragua, sostiene que la invasión de tierras es una estrategia que utiliza el Gobierno para presionar a los empresarios opositores de este sector, que representa entre el 18 y el 20 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Entre julio y diciembre pasado los productores habían recuperado 3.105 hectáreas de tierras invadidas, conforme los datos de Upanic, pero la tendencia se revirtió a partir de febrero, en coincidencia con el inicio de las negociaciones.

Según Healy, las invasiones de tierra han afectado fincas productoras de café, maní, caña de azúcar, así como a propiedades dedicadas a la crianza y reproducción de ganado bovino.

Las invasiones han provocado que más de 10.000 campesinos hayan perdido su empleo desde enero pasado, de acuerdo con las estadísticas de Upanic.

“Muchos de nosotros mantuvimos hasta diciembre nuestras planillas, pero la situación económica del país no nos permitió seguir manteniendo en sus puestos a los trabajadores”, explicó Healy, uno de los afectados y miembro de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, contraparte del Gobierno en las negociaciones.

Hasta el 3 de abril pasado, cuando las negociaciones fueron suspendidas por falta de cumplimiento por parte del Gobierno, las partes no habían tocado el tema de la invasión de tierras.

Como producto de la crisis, que ha dejado cientos de muertos en 14 meses, el producto interno bruto (PIB) nicaragüense se contrajo un 3,8 % en 2018, según el Banco Central de Nicaragua, que para 2019 proyecta un decrecimiento de -1,01 por ciento. 

FUENTE: https://noticiassin.com

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